Alfred Brendel, el final que se alarga sin fin

Jacobo Zabalo 27-11-2008

Obras de Haydn, Mozart, Beethoven y Schubert
Palau de la Música, 27 de noviembre de 2008

Para los que no hemos podido escuchar a Horowitz, Rubinstein u otros genios longevos (imagino que buena parte de los asistentes al Palau de la Música) fue una delicia presenciar el último recital de Alfred Brendel en la ciudad de Barcelona, con la emoción a flor de piel al intuirse tan cerca la despedida, der Abschied, the farewell, les adieux o, como se anunciaba en las entradas del evento, el comiat. En el fondo, es esta una despedida imposible. Semejante a lo evidenciado en el curso de la actuación de Sonny Rollins en el mismo escenario, un año antes, se identifica tanto Brendel con su instrumento que éste le insufla fuerza, como proyectándolo más allá del tiempo de vida. En el caso de Rollins resultó a todas luces sorprendente, completamente entrañable comprobar de qué forma, a los 77 años y afectado por una visible cojera, el saxo, extensión natural de su propio cuerpo, le permitía caminar mejor, sintiéndose mucho más seguro en el escenario en cada una de sus intervenciones que encontrándose a la espera. Un año más joven pero un año después, es decir a la misma edad que el jazzman, Brendel ofreció una interpretación para el recuerdo, absolutamente indeleble.

Rejuvenecido por la música, o si acaso mantenido en una dimensión extratemporal, ajena al paso del tiempo, Alfred Brendel recrea como por vez primera el sentido de la pieza, actualiza con su interpretación el gesto del creador, y así participa de aquella su inmortalidad. Desde el interior, junto al canturreo que profiere con cada nota, resorte que le permite exteriorizar el afecto, brota una melodía antes inexistente. El Andante con variazioni en fa menor, Hob.XVII/6 de Haydn no destaca por su claridad en términos de digitación, quizá por tratarse de la pieza de apertura. Pero el tiempo es perfecto, incomparablemente sutil. El tiempo es un fluir justo y variable, que el intérprete escancia con carácter de necesariedad: es el pulso, el latir de una vivencia irrepetible. En la Sonata en fa mayor K533 de Mozart, segunda de las obras programadas, Brendel parece acariciar el agua con la yema de los dedos, con infinita gracilidad y buscando, ya en el allegro inicial, reflotar el espíritu mozartiano. La tremenda seriedad del compositor apolíneo por excelencia se manifiesta igualmente en el andante: un caminar dubitativo y meditabundo, repleto de intuiciones siniestras. Se insinúa la posibilidad de tropiezo en el siguiente paso que se dé, como sobre nieve resquebradiza: el tiempo fluye, pero a cada momento puede detenerse. ¿Qué le pasaría por la cabeza a Robert Walser en su último paseo, en el día de Navidad de 1956? ¿Y qué debió pensar de la noticia por aquel entonces un joven de 25 años, amante de la literatura y la poesía, de nombre Alfred Brendel?

Tras la interpretación de la sonata “Quasi una fantasia” de Beethoven, enlazada en sus movimientos, llegaría el momento de enfrentarse cara a cara con la cuestión del destino, que Brendel venía madurando a lo largo de la velada. Mucho se ha escrito a propósito de las inacabables redundancias, de las células y relaciones internas que entretejen las melodías para piano de Schubert. La Sonata en si bemol mayor D960, aparecida once años después de la muerte del compositor, no es una excepción, sino más bien todo lo contrario. Como si su creador no quisiera despedirse, se alarga, se demora constantemente el final. Un final que se inicia molto moderato, con la prudencia y serenidad del verlas venir desde la distancia y se cierra allegro ma non troppo, con la conciencia de haber alcanzado un punto de no retorno, conciencia plasmada en algunos pasajes del sobrecogedor andante sostenuto. El compositor que había de suceder a Beethoven en lo más alto del Parnaso no le sobrevivió ni dos años. Quizá por eso cada vez que su efímero reinado se actualiza reaparece el fantasma de la finitud, la amenaza de un sino fatídico y hermoso, aquel que la música sublima pero no esquiva.

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