Marta Vélez 21-03-2009
The Killers
Pabelló Olímpic de Badalona, 21 de marzo de 2009

Es extraño como las situaciones pueden cambiar de un modo tan radical en un plazo corto de tiempo. Cuando vi por primera vez a The Killers eran apenas un grupo debutante con, eso si, un magnífico primer álbum , “Hot Fuss” (05) .
Pues ante ese estimulante debut, que recordaré toda la vida por haberme amenizado el último año de carrera , el concierto de Razzmatazz en noviembre del 2006 fue un evento concurrido peor no masivo. Y que no cumplió mis expectativas y lo achaqué a esa inexperiencia evidente.
Pues, bien, menos de tres años después y con sus siguientes discos , mucho peores y desde luego menos frescos a su espaldas, The Killers agotan entradas en minutos, llenan estadios, suenan en radio fórmulas y hasta venden politonos de móvil a gente bastante ajena a la música independiente donde inicialmente se les englobó. Todo esto les hace estar un poco en la peligrosa frontera entre la calidad de sus composiciones y el haber llegado a un público de un modo masivo, lo que para muchos les resta credibilidad. Pese a que la idea, correcta, de estar haciendo cola (!) junto a quinceañeras que sólo conocen su single “Human” por la televisión no me agradaba en exceso, siguen teniendo temazos , así que me uní sin reparos a la masa.
No me equivoqué y la cola casi tres horas antes , daba la vuelta al estadio. Y en ella fauna de todo tipo, algunos de los cuales daban la impresión de estar ante su primer concierto. Y digo fauna porque al educación brillo por su ausencia y hubo de todo con tal de estar por delante. Polémicas aparte, conseguimos aterrizar en pista en buen sitio, no como mucha gente a la que obligaron a permanecer en grada ante el mosqueo general. Justo a tiempo para Louis IVX , telonero no muy a la altura de las expectativas, si bien el ego de Brandon y compañía puede delatar que precisamente lo que no quieren es que nadie antes les roben la atención. Eso si , la voz me recordó a ratos a Jack White de The White Stripes y Raconteours, lo que no está mal.
Y tras un pequeño retraso y en un escenario lleno de palmeras y un teclado con forma de “K”, hicieron su aparición The Killers antes más de 10.000 persona enfervorecidas. Comenzaron con “Human”: bien, porque es un trayazo ; mal porque dejaron sin concierto a los del politono. Bromas aparte, el sonido en al primera canción fue ya malo y apenas se oían la batería saturada y la voz de Brandon Flowers, divo donde los haya que salió con su ya habitual chaqueta con plumas. Siguieron con “This is your life” y soltaron casi sin darnos a tiempo a reaccionar y aún frios su hit “Somebody told me” y “For reasons unknown”, Una pena, aquí empezó a verse que el concierto iba a ir de “como destrozar tus propios temazos” .
Tras el comienzo tan fuerte, la mitad del show fue con temas un poco más floja con “Joy ride” o “Bling”, hasta llegar a su versión del “Shadowplay” de Joy Division, tema que incluyeron en la B.S.O de la película Control y que incluyeron en su disco de “rarezas” Sawdust. Entre el público comentarios de todo tipo y muchos parecían no entender a quien representaba era el jovencito con los espamos de la imagen… me abstengo el comentario.
Y ya para volver a subir la temperatura del pabellón, tocaron el segundo hit del último álbum , Day & Age, la coreada “Spaceman”. No podía faltar “Smile like you mean it” y para un público que realmente estaba respondiendo bien pese al fiasco de sonido, un esforzado-eso si-Brandon Flowers sacó su mejor voz para hacer su Sam´s Town en acústico. Y para terminar dejaron parte de lo mejor de su repertorio: “Read my mind”, Mr Brightside que perdió fuerza en directo, y “All these things tha i’ve done” .
Y tras los bises tocaron “Bones”, “The World we live in” (una de mis canciones favoritas del nuevo trabajo que no sonó mal en directo )y “Jenny was a friend of mine”. Y acabaron con una de sus mejores composiciones , “When we were young” , con esa frase secundada por el público “I´ve got soul but i´m not a soldier”, con la palabra Killers escrita sobre al bandera catalana.
El sonido había ido mejorando un poco pero desde luego que les hace falta un nuevo ingeniero. La sala no era, ya que puedo asegurar que hace apenas un mes Oasis sonó de cine en el Pabellón Olímpico.
En total apenas una hora y media de concierto, si bien haciendo un repaso de casi todos sus temas y desde luego sin que dejara de sonar ninguno de sus hits, que son muchos. Pero la sensación de que tras la segunda oportunidad ya no me caben dudas, no entiendo este fenómeno mediático. Si, tienen unas canciones buenas ( a mi, reconozco, unas cuanatas me encantan) , pero no saben defenderlas en directo sino lo contrario, las hacen más banales. Y es en el escenario donde un grupo se convierte en mito o se queda en anécdota. Quizá me equivoque, pero no estamos como se venía diciendo antes los nuevos U2, ni siquiera antes los nuevos Coldplay por mucha similitudes que haya entre sus respectivos líderes y su repercusión en los medios. Pero ni Brandon tiene el carisma de Chris Martin ni se le puede comparar con Bono, y, desde luego no son capaces de una puesta en escena como ninguna de esas bandas.
Otro ejemplo más de grupo superproducido en disco que decepciona en directo. Aunque de todo hubo, a la salida se podía escuchar agente hablado de ”su mejor concierto”. Yo, a pesar de todo, reconozco que lo pasé bien, porque la final y pese a lo que sonaba en el pabellón, el público montó su particular fiesta. Y eso al menos , no es poco.
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