LPC3 és la versió 3.0 de La Porta Clàssica. Un mitjà de comunicació molt proper a la realitat musical i artística més innovadora que difon i fomenta les noves iniciatives i grups creatius emergents, i que és sensible a l'opinió i les tendències del públic
Abel Cruz Ayuso 19-11-2008
Sala Bikini de Barcelona, 19 de noviembre de 2008

Cómo me gusta ir a conciertos sin pagar. No me miréis así: soy catalán y como el tema este de la financiación autonómica va para largo, qué mejor que ahorrar por dónde se pueda… Y más teniendo en cuenta la crisis. La pela es la pela, que decimos por estos lares. El caso es que tuve la oportunidad de ver el bolo de presentación de “Demo”, primer disco de The Cabriolets, en la acogedora sala barcelonesa Bikini.
Los que seáis habituales de La Porta Clàssica, habréis comprobado que no tenemos demasiada costumbre de hablar de música, digamos, mainstream. Pero considero un error no echar una escucha a lo que se oye por la radio, de vez en cuando (oír solamente música indie es una manera de perder el mundo de vista), sobre todo cuando se tiene la oportunidad de ver a un personaje tan curioso como Bimba Bosé, maestra de la adroginia, para unos; modelo única, para otros; y para los despistados, una que canta y que se parece a los de Kraftwerk.
El disco de este trío, ampliado a quinteto en concierto, no esconde sus influencias: Motown, Soul, Aretha Franklin o Marvin gaye, todo aderezado con unas gotas de electrónica, rock, hedonismo y sofisticación. Empezaron el bolo con una intro fundida con su sencillo “Poco a poco”. Desde ese momento, varios temas del disco fueron cayendo, como “Quiero Satisfacción”, corte que en directo sonó más eléctrico que en disco y que recordaba a la pegadiza “Go Cain” de Najwa Nimri; “Hysterical”, un rythm’n’blues de aires nocturnos que les acerca a la mejor Lisa Stansfield; “Holding”, con un denso y calmante aroma funk; o “Cadáver Exquisito”, una luminosa pieza de pop, pese a ese título un tanto grotesco. El grupo también probó una serie de nuevos temas.
Centrándonos en el concierto en sí mismo, se notaba que los miembros del grupo, David Unison (Percusionista), Diego Postigo (bajista y, si no me equivoco, marido de Bimba) y el guitarrista, David Alvarado, son músicos con muchos tiros pegados. Hábiles en el uso de sus instrumentos y en la mezcla de los mismos con algunos samplers y loops, dieron lustre a los temas, haciéndolos más dinámicos que en el cd. En cuanto a Bimba, decir que es sexy, coqueta, sensual, divertida y tímida, casi todo a partes iguales, sabiendo llenar el escenario sin demasiados aspavientos. Además, canta muy bien, con un timbre y unas maneras similares a las de la mencionada Lisa Stansfield. Y si en algún momento se le amontonaba el trabajo (rara vez), ahí estaba la cálida voz de Fani Nsue, para cubrir algún que otro hueco.
Si algún defecto se ha de poner al concierto fue, primero, que el público parecía un tanto tibio (no sólo de cerveza) y que, quizá, el sonido de Cabriolets puede ser más denso y más expansivo. Con las cualidades musicales antes descritas, podrían llegar más lejos que la mayoría de música con la que compiten (todas las radiofórmulas de las Españas). Pero, de alguna manera se ha de empezar. El concierto fue más allá de adjetivos como “correcto”, “bailable” o “divertido”. Es decir, bastante por encima de la media nacional. Que menos mal. Porque en vista del nivel actual, con engendros como Pitingo (no haremos rimas), La Oreja de Van Gaal o Pignoise, mal vamos…
Encara no hi ha comentaris. Fes el primer!
Carregant...