El Steinway de Bach, por Martin Stadtfeld

Jacobo Zabalo 11-05-2010

Martin Stadtfeld, piano

Palau de la Música, 21 de abril de 2010

Ciclo Euroconcert

-

"El Bach sutil y temperamental" podía leerse en la cartela promocional que anunciaba el evento en el hall del Palau, dentro del excelente ciclo que Euroconcert ha programado en ocasión de su 25º aniversario. El pianista invitado, Martin Stadtfeld, es considerado como uno de los especialistas en la interpretación no historicista de las piezas para teclado de Johann Sebastian Bach. Su primera grabación representó, en este sentido, toda una declaración de intenciones: las Variaciones Goldberg, obra con una historia peculiar, marcada en nuestro tiempo por las versiones, analíticas y vertiginosas, grabadas por Glenn Gould en el 1955 y el 1982 con un instrumento moderno. ¿Cuál sería la opción interpretativa de Stadtsfeld, no haciendo uso -al igual que el canadiense- de un clavicémbalo?

Lo cierto es que la lectura del primer libro de El clave bien temperado confirmó la anunciada sutilidad: el pianismo de Stadtfeld parece ser más evocador que explícitamente virtuoso, poético antes que riguroso, si bien para ello se beneficia de una técnica soberbia. Una técnica sin fallas, que le permite comunicar un amplio espectro de estados de ánimos, como son los recogidos en las dos series de doce preludios y fugas que conforman el primer libro de la obra bachiana. Se trata esta de una obra tan exigente desde el punto de vista técnico, tan completa en su profusión inagotable de temas y modulaciones, que parece impensable abordarla sin el recurso visual a la partitura. Stadtfeld no sólo la interpretó de memoria, sino que lo hizo de forma absolutamente personal y espontánea, como si la música brotara naturalmente del Steinway.

Tras presenciar un despliegue musical sin parangón, aun tuvo ánimo y energía para brindar dos bises: el primero de endiablada técnica, el segundo emotivo, discretamente sentimental. Atributos ambos que fueron decantados sabiamente, amalgamados con mesura a lo largo de la memorable actualización del Bach más íntimo y genuino. El pianista hizo gala de una digitación cristalina y comunicativa, una pulsación exacta e inspirada que dejó respirar la partitura sin acartonamiento o afectación. Una auténtica celebración bachiana.

Comentaris

Encara no hi ha comentaris. Fes el primer!

L'enquesta

Carregant...

Em critiques?

Fas un concert i t'agradaria que un dels nostres crítics vingués a escoltar-lo? Omple el formulari!