LPC3 és la versió 3.0 de La Porta Clàssica. Un mitjà de comunicació molt proper a la realitat musical i artística més innovadora que difon i fomenta les noves iniciatives i grups creatius emergents, i que és sensible a l'opinió i les tendències del públic
Marta Vélez 04-06-2009
L´Auditori, 4 de junio de 2009

En qué buena y qué mala costumbre se están convirtiendo las visitas de Wilco a Barcelona. Buena, porque estamos sin duda ante un grupo que tiene en su directo el punto fuerte de sus ya por si magníficos discos. Mala, porque tras pasar 10 años sin tocar por aquí , llevan 4 conciertos en cinco años...y si esta deja de ser la tónica vamos a echarles mucho, mucho de menos. Si alguien a estas alturas no conoce a Wilco sólo diré que por ejemplo escuche "Yankee Hotel Foxtrot ", y entenderán mi devoción y la de muchos otros. Cuidado, que enganchan.
Para esta ocasión los de Chicago se reservaron el espacio que muchos reclamábamos: si un grupo es capaz de tocar así en festivales o salas como Razzmatazz o Azkena ( Vitoria, 05, mi "primera vez") , ¿cómo sonaran en un auditorio? Pues la respuesta era la esperada, la soñada, pero elevada a la máxima potencia. Me atrevo a decir sin rubor que Wilco son hoy por hoy y a bastante distancia, el mejor grupo de rock en vivo. Sus conciertos son memorables pero lo de L'Auditori rozó la perfección. Puede que no me creáis, habla una fan, si, pero puedo asegurar que las sonrisas del público, los comentarios a la salida y lo que he podido leer por ahí no deja lugar a que fuera una percepción subjetiva. No, Wilco consiguió que nos rindiéramos a sus pies: los fans, para serlo aún más, y para los nuevos, que los había, sin ir más lejos el 50% de underscore creo que fue una sorpresa tal que les dejó totalmente alucinados.
L'Auditori demostró se el lugar ideal, por su acústica y por la intimidad que se generaba, especialmente en la platea, nosotros estábamos en tercera fila y no puedo describir el lujo que esto supuso. El concierto, dos horas y media de auténtico recital, tuvo dos partes diferenciadas. En ambas brillo la magnífica ejecución y la cohesión como banda, pero la diferencia fue la interacción con el público. Si en al primera parte Jeff estaba especialmente silencioso, a partir de la mitad las bromas se sucedieron, la banda se relajó, y esto fue el preámbulo de que el final de la noche fuera memorable. En teoría presentaban el nuevo dsico, homónimo a estas alturas, que está a puto de salir y que se puede conseguir en un web, pero apenas sonó un tema y no fue "Wilco, the song" que me parece un temazo.
Wilco entraron sin hablar y comenzaron tímidamente, notas de piano y Jeff Twedy casi sólo, guitarra en mano, comenzando con "Hell is Chrome", y su "...come with me..." de "A Gosth is Born". La segunda elegida fue "You are my face" de su anterior trabajo. Tras un tema más antiguo, "Remember The Mountain Bed", que no suelen tocar, siguieron con dos de su disco "A Gosth is Born", el disco que les dio a conocer al gran público, "Company in my back", que arrancó la primera gran ovación, y uno de sus incontestables temazoa que no puede faltar, "At least that’s what you said", que resulto, como siempre, emocionante. De hecho creo que es imposible que este tema no provoque una multitud de sentimientos cuando se escucha en vivo. Su cambio de ritmo resulta sencillamente espectacular y Nels Cline pudo hacer de las suyas a la guitarra.
En este punto, Jeff comenzó por fin a hablar y dedicó "Side with the seeds"a una tal Elena, por lo que dijo, una magnífica anfitriona en un país que les encanta , o lo dudábamos. Y de ahí ya comenzaron las bromas ante la gente que pedía canciones a gritos. "Hey, tenemos un set list para algo" dijo, de un modo bastante divertido, hasta incluso mandarle callar con un espontáneo "shut up!" de broma. "Say you miss me" y la más lenta ""Bull black nova" del nuevo dieron un poco de tregua. A estas alturas el grupo estaba ya más que cómodo, cambiado de instrumentos, y sonando con una precisión inaudita: si no hubiera estado tan cerca como para ver de donde salía casa sonido hubiera jurado que algo tenía que estar pregrabado.
Al ser el cumpleaños de Mikael (teclista) y Jeff nos invitó a cantar el "happy bithday to you"y a comenzar os los "Oe Oe, Oe" que tanto le gustan, pidió a los americanos presentes que lo exporten allí.
Y tras el pequeño paréntesis, nada mejor, menudo regalo, que dos de los temazos de mi disco favorito,"Yankee Hotel Foxtrot ": "Jesus Etc " y "Kamera", sin palabras. "Shot in the arm" del a veces injustamente relegado "Summerteeth" sonó de maravilla y el público estaba ya totalmente entregado, hasta ir llegando al primer "final" del concierto.
Una sucesión de temazos a cual más apetecible: "Impossible Germany", con la lucha de guitarras que nos dejo en éxtasis, "Heavy metal drummer" y "Hummingbird", la única que Jeff interpretó sin una de sus múltiples guitarras . Quizá por eso se pegó media canción haciendo el indio con el micro, hasta que se le cayo, demostrando que estaba de realmente buen humor, ya que además la cantó sonriendo. Lo reconozco, que alguien lo haga al tocar me pone a mi inmediatamente de buen humor. Y el publico le ayudó a cantar en el "...remenber you...rember me..." bastante emotivo. Y qué mejor que despedirse, momentáneamente, con la sucesión de viajes sonoros que suponen "Via Chicago" (wooooow!) con esos increíbles cambios rítmicos y esa especie de lluvia de platillos...aún no me explico como pueden conseguir ese silencio tras esa auténtica tormenta sonora y ni inmutarse. Y para cerrar, la larga, intensa y memorable "Spiders". Brutal.
L'Auditori estaba en pie, y ya no se sentaría en lo que quedaba de recital, realmente estaba resultando difícil permanecer en la butaca. La reaparición fue con tarta de cumpleaños velas inapagables incluida y un regalito para nosotros: "Kingpin" de "Being There". Siguieron dos temas de su anterior disco. "Hate It Here" , en plan blues, y "Walken". Y para terminar, la imprescindible "I’m the man who loves you" tocada un pelín acelerada.
Y ante la insistencia de los que querían más, de un público más que entregado, Wilco nos deleitó con un tercer Bis y tres nuevos tema para poner broche a una de esas noches que no se olvidan. "The Late Greats" y un tema que no conocía, que resultó ser "Hoodoo Voodoo"de disco homenaje a Woody Guthrie, haré los deberes. Y, ya sí, el final, lo bueno no dura eternamente, con "I’m A Wheel", y L'Auditori entero bailando y cantando.
Se despidieron con el clásico "volveremos pronto Barcelona" y el "We love you", con el convencimiento por mi parte de que ambas cosas son ciertas. En pocos sitios creo que tengan un público tan agradecido a todos los niveles, respetuoso pero entusiasta. Ojala sea así, vuelvan en breve, y nos sigan malacostumbrando... La que escribe estas líneas salió de allí con al sensación de haber visto uno de los conciertos de su vida.
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